Aunque muy a nuestro pesar, tenemos que volver a hablar sobre una situación que nos inquieta, y a la vez cansa, y que es la situación económica que estamos viviendo, y que es causa de todo tipo de situaciones. Por la falta de empleo que azota a toda España, muchos usuarios de seguros se ven obligados a dar de baja el servicio, o por lo menos, contratar alguno de menor coste.
Muchas veces los clientes de seguros se ven obligados a prescindir de a algunos de ellos para poder seguir adelante con los gastos mensuales, y por ello deben conservar sólo el seguro para el auto y el de la salud, dejando de lado el seguro del hogar o la vivienda, por ejemplo.
Sin embargo, debido a las problemáticas planteadas, muchas empresas de seguros han decidido brindar servicios personalizados y mucho más económicos, de manera que sea el usuario final el que elija las coberturas necesarias y las agregue a un servicio de seguro básico, pagando entonces solamente por lo que cree conveniente y dejando de lado lo que le resultará de menor utilidad.
Esta propuesta tiene beneficios y ventajas, como ya todos deben entender. Por un lado, podremos adquirir un seguro, o mantener el que tengamos, con un precio más económico, pero por otro lado vamos a perder algunas funcionalidades que nos pueden ser de mucha utilidad. Algunas de las opciones que pueden ser agregadas o eliminadas de un seguro de hogar, por ejemplo, son las coberturas de cristales rotos del contenido como el de la mesa de centro, o las puertas del comedor. Lo mismo pasa con las coberturas de daños por agua menores, ya que se piensa que llegado el momento podremos afrontar el gasto, mientras que no es lo mismo en un siniestro de mayor envergadura como un incendio, inundación etc.
Así es que el usuario obtiene un seguro algo más limitado pero mucho más económico y no debe renunciar a su póliza, que muchas veces es primordial y hasta obligatorio.
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